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  Antonio Ponz, inventario que hace en la cartuja en 1787

6. La hospitalidad de los PP. Cartuxos nadie la ignora; y todos saben su cuidado en alojar cómodamente á las personas que llegan a sus Monasterios. Así lo han usado conmigo en este y en otros donde he estado. Desde luego encontré en la Hospedería algunos objetos, con que recrear la vista. Lo primero una colección de retratos pintados, desde el Rey D. enrique el II, hasta S. M. reynante; algunos de los mas antiguos bastantes buenos, y todos de cuerpo entero. En un testero vi una pintura que representa á Nuestra Señora con el Niño Dios, S. Bruno de rodillas, y diferentes Monges. Enfrente otra Imagen de la Virgen, invencion de Vicente Carducho, que está original en el claustro grande, y parece copió esta Fr. Juan Sánchez Cotan; todas las figuras del tamaño natural. Por original de dicho Cotan, se tiene la primera de las referidas pinturas, y el asunto de la segunda en María Santísimas y varios Monges con San Bruno, acogido debaxo de su manto. En el expresado claustro grande hay una famosa colección de quadros, del citado Carducho, que representaran la vida de San Bruno, diferentes martirios, y otros asuntos, relativos á esta Orden. Los tales cuadros con el número de cincuenta y seis, sus figuras del tamaño del natural, y firmados del Autor. Algunos tienen notado el año en que se hicieron; y en catorce el de 1632, que no fue poca obra para un año, siendo de aquella clase. Según noticias ciertas, costó toda la obra ciento y treinta mil reales, en que la tasaron Eugenio Caxés, y Angelo Nardo, y es regular que el Profesor le costeasen materiales, y mantenimiento.

Patio del Ave María, lugar donde se encontraba la hospedería y las celdas de los hermanos legos

7. Gran sacrificio es el que hace el hombre de la libertad, sujetando á ageno albedrío sus acciones; pero todavía parece mayor, y adonde no alcanzan las fuerzas humanas, privarse del trato de los demas hombres, y determinarse á vivir en un recinto para guardar casi perpetuo silencio, y no abrir su boca sino para cantar las alabanzas del Señor. Esta privación de la sociedad, parece, como digo, insoportable, é incompatible con nuestra naturaleza. Los PP. Cartuxos han encontrado, al parecer mio, un remedio que supla tan notable falta; procurándose una aparente compañía, que sin quebrantar las reglas de un santo instituto, les recree los ánimos, con la vista de fingidos personages, y de sucesos devotos vivamente representados, y de sucesos devotos vivamente representados en las pinturas; así sus Monasterios las tienen numerosos, y muy buenas; y siempre les conviene adquirirlas de nuevo, escogiendo, para hacerlas, hábiles Profesores; porque siendo malas, quedarán mas solos con ellas, que sin ellas.

8. Las mas de las pinturas de este claustro tienen muy buenas partes, y verdaderas expresiones: una ú otra está retocada. El Autor supo imitar grandemente la naturaleza, y sin mezquindades, según la escuela Florentina de entonces, y de la enseñanza de su tío Bartolomé Carducho Causan dichas pinturas singular efecto en medio de aquel silencio y soledad. Finalmente es una bella colección de cuadros, estimada con mucha razon de los que los poseen, y de quantos los ven.

9. La primera Iglesia fue una capilla que se llama de los Reyes junto á la portería, cuya Imagen antigua de Nuestra Señora con el Niño en brazos hecha de alabastro está ahora en un tránsito, que da ingreso al claustro grande. Después se hizó otra en el parage donde esta la actual, y esta se reedificó, ampliándola hácia el año de 1433. Padeció lo bastante en el terremoto de 1755, hasta caer piedras de las claves de los arcos, y se rebaxó por obra de algunos Artífices, que fueron llamados del Real Sitio de San Ildefonso, poniéndole algunos ornatos. La portada del Templo todavía conserva los suyos antiguos, estimables en su linea; y consisten en follajes, figurillas, animalejos, &c.

El claustro donde se albergaba los 56 cuadros de Vicente Carducho

10. Hay un letrero en la parte interior de este ingreso en el qual se lee:

AD. DOM. E. l.

Templum hoc prista initiatione sacrum: nova divini unguenti delibutione, cum tribus ejes altaribus, sanctius, augustius effecit Illustrissimus Reverendissimus Dominus Melchor de Moscoso, Episcopus Segovienses, annuente Hispaniarum Primate. Die XI. Julii, anno Domini MDCXXIX.

            La amplitud de la Iglesia es competente, y como se usa en los Monasterios de PP. Cartuxos, con un retablo mayor de mármol, muy estimable, en aquel estilo mas cercano a la restauración de las bellas Artes. Solo consta ser obra del siglo décimoquinto, y haberla costeado el Rey D. Juan el Segundo, quien la hizo traer de Génova, habiendo costeado su conducción ocho mil ducados. Se representan en él varios asuntos de Escultura, pertenecientes á la Vida, y Pasion de Christo. El Crucifixo del remate, el San Juan Evangelista, y Nuestra Señora de los lados, como también otras dos estatuas de San Juan Bautista, y San Bruno, me parecieron de buenos partidos: solo un adorno moderno de plata en el nicho de la Imagen de Nuestra Señora, que es muy devota, colocada en el parage principal, echa á peder la regularidad, que lo demas tiene en su linea. Si lo quitasen, quitarian una fealdad, estimable solamente por la materia.

            11. Con toda la antigualla del retablo principal, harto mejor es que el embrollo de los altaritos en el coro de los Legos. Bueno fuera que se hicieran otros, como me han dicho que lo piensan; y no seria malo que antes de poner mano en la obra, se asegurasen con dibuxos de hábil profesor. Convendria igualmente, que de paso se purgase el Templo, y otras piezas del Monasterio de algunos costosos mamarrachos. Mejorarian los PP. En esta parte de que se trata aquel santo recinto, y promoverian el buen gusto de las nobles Artes.

            12. En dichos malos altares de los legos hay dos buenas pinturas de Vicente Carducho, que representan la Anunciación, y el Bautismo de San Juan Bautista. En la coronación de las sillas de este coro se ven labores de figurillas humanas, medallas, avechuchillos, y otros, como los hay tambien en la sillería de los Sacerdotes, mas rica en labores, todo ello conforme al estilo de la portada del Templo, respetable por su antigüedad, que debe reducirse á la edad de D. Juan el Segundo.

            13. En los respaldos de la sillería hay de baxo relieve figuras de diferentes Santos; pero el antepecho está lleno de garambaynas modernas, que executó no sé quien de Valladolid. Al facistol (mueble muy alabado) le falta buena forma, y seriedad, y estos defectos se hacen mas visibles con los embutidos de nacar, y con los bronces que hay en él. Yo, si fuera de los PP. Lo apartaria de la vista, por lo mismo que, según dicen, ha costado mucho, y así nadie diria que habia sido gasto sin eleccion

14. En las paredes de ambos coros, y en el antecoro hay algunas pinturas, copias de Carlos Marati, y de otros. Entre ellos seven dos de Santos Obispos, firmados: Antonio Van-Pere 1663. Seis cuadros, que representan los Santos Doctores, y están en la Sacristía, parecen copias del Caballero Máximo; hay allí láminas de estilo flamenco, y un quadro razonable, que representan el Calvario; porcion de reliquias con buenos con buenos engastes. Enseñan en la Sacristía una bolilla de box, menor que un huevo, en figura de nuez, dentro de la qual están representados de escultura los Misterios de la Pasión de Christo, Resurrección, &c. con tal menudencia, que es menester microscopio para ver algunas figuras. Al P. Manuel Deza, Prior del Monasterio, se la regalo la Infanta Doña Margarita de la Cruz, hija del Emperador Maximiliano, y Religiosa en las Reales Descalzas de Madrid.

            15. La Cartuxa de Pavía dio á esta un Crucifixo de marfil colocado en el parage donde se canta el Evangelio, y fue el que tuvo en su muerte S. Carlos Borromeo; y el brasero de plata, que se pone en medio de la Iglesia, fue donacion de Guillermo Godofin, Embaxador de Inglaterra al Señor Felipe IV quien le conservó su Grandeza, de la qual fue privado por su Soberano á causa de haberse hecho Católico.

            16. No quisiera por quanto hay en el mundo haber visto el que llaman Transparenté: término espantoso para mí. Este se reduce á dos piezas, una mayor que otra, unidas á la Iglesia. ¿ que Churrigueras, ni que Tomés! Fueron unos Paladios, en comparación del que dirigió esta obra; y nada menos se intitulaba que Maestro mayor de las Santas Iglesias de Cordoba, y Granada, y no sé que mas.

            17. Sentiria mucho que siendo yo amante de los PP. Cartuxos, atribuyesen á falta de inclinación una censura de obras, en cuyo desacierto, hablando como es justo, ni ellos tendrían culpa, ni aun los que las hicieron. Los primeros creerian echar mano de los Artífices mas hábiles, y estos se persuadirian serlo, por mas desconfiados que estuviesen de su habilidad, viendo que les metian en empresas de importancia. No era natural despreciasen las ocasiones de mejorar á su entender la fortuna, opinión, y fama. Un ignorante aplaudido es el que mas satisfecho está de ser algo.

            18. La censura solo recae ahora, y siempre se ha hablado de las Artes, sobre las obras, sin trascender á nada mas: y lante no se emprendan á no asegurarse mucho de la pericia de quien haya de hacerlas; porque es gran desgracia gastar caudales con descrédito de la Nación, y mas en tan insignes Monasterios; habiendo sido estos en los siglos precedentes unos depósitos de las Ciencias, y el mejor gusto de las Artes, y probablemente lo serán en los venideros de los bueno, ó malo, que se execute.

19. Es, pues, el Transparente obra que costó muchos caudales. Se reduce á dos piezas, la primera mas grande, y ambas de figura ochavada, con siete altares aquella, sin regularidad del arte, y de perversa talla, columnas sin oficio, y hojarasca en abundancia. Son muy otra cosa doce estatuas puestas en los altares, y á sus lados, que representan á diferentes Santos: fueron hechas por D. Pedro Cornejo, Escultor de este siglo al servicio de la Corte. Es uno de estos altares se ve una Nuestra Señora abrazada de su Hijo difunto, pintura del estilo de Fr. Juan Sanchez Cotan. En otro hay un Nacimiento, cuyas figuras se estiman por de la Roldada. Tiene su mérito una Asunción ejecutada en plata, cuyo peso dicen ser de ocho arrobas. Un retablito en el parage donde está la Asunción, aseguran que fue Oratorio portátil del Emperador Carlos Quinto.

            20. Pintó la cúpula de esta pieza D. Antonio Palomino, y representó en ella la Santísima Trinidad, la Asunción, y varios Santos. Cada una de las capillas tiene su cascaron pitado, conservándose el de la de S. Nicolas, del expresado Palomino, Maltratados los otros por la humedad del sitio, les volvió á pintar D. Domingo María Sani, Profesor al servicio de la Reyna Madre, y Aposentador del Real Sitio de San Ildefonso.

            21. Vamos al que según creo, llaman con especialidad Transparente, y es la segunda pieza de este recinto. Fue desgracia el mal empleo que aquí tuvieron, por lo respectivo al Arte, varias especies de mármoles, particularmente ocho fustos de columnas de mezcla, de una pieza cada una, y como de á tres varas de alto, traidas de Cabra, en el Reyno de Sevilla. Sostienen quatro arcos con el de la puerta: hay coocadas en nichos seis estatuas estimables, de diferentes Santos, que executó D. Pedro Cornejo. Las pinturas son tambien de Palomino, una en lienzo, y otras al fresco: representan la Cena del Señor, el Lavatorio, la Oracion del Huerto, los Evangelistas, la Santísima Trinidad, Nuestra Señora, el Cordero el libro de los siete sellos, &c.

 

22 Esta pieza es una confusion de la vista por la multitud, y disonancia de objetos en aquella angostura, que principalmente causa el altar de el medio, executado  de mármoles de Cabra, y de otras especies. Columnitas salomónicas en él: ángulos sin fin, que entran, y salen, arcos, arquitos, miembros chicos mezclados con grandes, figuras alegóricas, angelitos, y en suma una multitud de cosas constituyen esta obra, alabada en extremo de los que no entienden palabra, y muy despreciada de los que tienen alguna idea de lo que es Arquitectura. Dicen que quando D. Renato Fermin, Escultor principal de San Ildefonso, venian al Paular, nada le causaba tanta admiración como el cúmulo de desaciertos de este retablo, y de la Custodia, que voy á referir.

            23. Aunque esta pesa, según me han asegurado, veinte y quatro arrobas de plata, y en que agotó su saber un Platero de los acreditados de Córdoba, no por eso dexa de ser una clásica monstruosidad, nada menor que el retablo. ¡Gran desgracia, que ambas obras fuesen tenidas por portentosas! No sé que Pedradas fue quien la hizo, y se cuenta como por maravilla, que trabajaron con ella otros doce Maestros en calidad de oficiales (egregiam vero Laudem), y sacaron lo que queda referido. Supongo que les encargarian tambien la invencion, y dibuxo de la obra, esto es, á personas que no entenian de Arquitectura; lo que ellos habian de haber declarado de buena fé; pero estas confesiones son raras, y acaso se creerian unos Arfes.

            24. Hace algunos años que trata los Monges de limpiar la Custodia; pero les oí, que no han encontrado quien sepa desarmar semejante embolismo: se necesitaba de un corazon magnánimo, que al modo de Alexandro con su nudo Gordiano, se dexase de cuentos, la deshiciese, y la mandase refundir con modelo que fuese de buena, y elegante forma. Monjes conozco yo en este monasterio que lo harian con el mayor garbo del mundo.

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