|
|
| |
Vicente Carducho en el Paular |
| Biografía de Vicente Carducho |
 |
Hermano del también pintor Bartolomé Carducho,
viajó con éste a España cuando tan sólo tenía
nueve años. El motivo del traslado era la magna
obra emprendida en El Escorial, que requería
abundante mano de obra para decorar al fresco
sus muros. Dado el gusto artístico del monarca
Felipe II, los pintores italianos fueron muy
bien recibidos. Vicente se educó, pues, en el
último Manierismo practicado por su hermano
mayor y otros pintores de la Corte como Zuccaro,
Tibaldi o Navarrete el Mudo. Comenzó su labor
profesional ya en el Barroco madrileño, entrando
en competencia con la máxima figura de la Corte,
Velázquez. Entre ellos se estableció una feroz
rivalidad, que quedó recogida en el velado
ataque del italiano al español en su tratado
Diálogos de la Pintura, una de las primeras
obras españolas que se ocupa de pintores
españoles e italianos, sus biografías y estilos.
El origen de este singular tratado existe en la
educación a la italiana que recibió Vicente,
puesto que en España el oficio de pintor se
consideraba vil por su manualidad y jamás se
había estudiado tal condición como una habilidad
intelectual. |
 |
En los años
que van de 1629 a 1632 Vicente Carducho español
de origen italiano, pinto, por encargo del prior
Juan Baeza, un ciclo de 56 cuadros sobre la vida
de San Bruno de Colonia y sobre la historia de
la orden cartujana para el gran claustro de la
cartuja de El Paular en un valle de la sierra
situada al norte de Madrid.
|
Uno de los
cuadros restaurados, en el Museo de
Bellas Artes en La Coruña.
|
|
|
Por su
tamaño, superior a los 10 m² (!) por cuadrado, y
por el número de 56 de esas pinturas
enormes fue el ciclo entonces (y sigue siéndolo
ahora) el mayor ciclo de cuadros que jamás se ha
llegado a pintar dentro y fuera de la orden
cartujana, una “empresa de gigantes”
Vicente Carducho
fue “pintor del rey”, por lo que resulta
equiparable a Diego Velásquez, su coetáneo y
colega, aun en el aprecio del público de aquel
entonces en el palacio real, tanto en Madrid, la
capital, como en el resto de España.
|
La muerte de San Bruno Vicente
Carducho, Sevilla |
|

|
 |
La joya máxima
del claustro fue una serie de 56 grandes cuadros
con escenas de cartujos, contratados el 29 de
Junio de 1626 (y que no se concluyeron hasta
1632) por el prior Don Juan de Baeza con el
celebrado pintor Vicente Carducho. (tamaño 3,45
x 3,15 metros). Diego Angulo, al hablar del
estilo jugoso y deslumbrante del pintor, dice
que a ello “debió haber contribuido en no
pequeña medida el encargo de la numerosa serie
de lienzos de gran tamaño de la cartuja de el
Paular. A este encargo debe, probablemente
también, Vicente Carducho buena parte de su
sentido de la grandiosidad y de la
monumentalidad que, aunque tal vez innato él
como buen florentino, se vio quizá fomentado por
la pintura de estos enormes lienzos. |
|
Carducho narra
las historias en un tono equilibrado. Aunque
abunden los temas de martirio no pone especial
énfasis en subrayar la nota fuerte de la
tragedia –él no pinta ningún cartujo del tono
del mercedario San Serapio, de Zurbarán-, como
tampoco sobresale por la expresión mística de
sus personajes. El compone la historia
sabiamente, los personajes adoptan las actitudes
más adecuadas, el conjunto produce una impresión
de monumentalidad y equilibrio, un tanto vacío,
a veces, pero siempre grato. “Esta serie es una
de las de carácter monástico más numerosos y
antiguas que se pintan en España durante el
siglo XVII. Desde este punto de vista, desempeña
papel de primer orden dentro de nuestra pintura
seiscientista.”
Carducho
realizó este monumental encargo en su taller de
la calle de Atocha, auxiliado por sus discípulos
Bartolomé Román (1596-1659) y Félix Castello
(nieto del Bergamasco), y entregaba los cuadros
a medida que los iba realizando en la madrileña
Hospedería del Paular. Por el conjunto de su
trabajo le pagaron la suma de ciento treinta mil
reales. |
|
Entre tan copiosa serie, mencionamos
como algunos de los más notables
cuadros: “Entrevista del Papa y S.
Bruno”, “Muerte del Venerable Odón de
Novora”, “S. Bruno”, “Muerte del
Venerable Odón de Novora”, “S. Bruno
renunciando a la mitra de Regio”, “Dom
Bosson, General de la Orden, resucita a
un albañil muerto”, “La virgen de los
Cartujos”, “La humildad de San Hugo”,
“S. Dionisio cartujano”, “Martirio de
monjes y conversos de la cartuja de
Londres”, “San Hugo toma el hábito de
cartujo”, “Muerte del padre Laudino en
la cárcel”, “Aparición de la Virgen a S.
Juan Fort”, “Aparición del padre Basilio
de Borgoña a S. Hugo de Linconln, su
discípulo”, “El milagro de las aguas”,
etc. |
|
Martirio de Cartujos. La segunda pintura
de Vicente Carducho |
|
 |
|
A poco de
producirse la desamortización, estos cuadros
constituyeron de las primeras presas de los
desamortizadores, pasando, en 1836, al efímero
Museo de la Trinidad y, en 1870, al del Prado,
donde permanecieron almacenados hasta 1896, en
que se inició la almoneda o saldo de los mismos,
“repartiéndose por diversas provincias, sin
método de ninguna clase”. Su destino actual es
el siguiente; 16 en el Museo del Prado, 14en la
Escuela de Bellas Artes de la Coruña, (de los
cuales han sido restaurados, debido a que la
sala es pequeña para los cuadros se suelen ir
cambiando), siete en la catedral de Córdoba,
seis en el Palacio Arzobispal de Valladolid y
dos en cada uno de los siguientes sitios:
monasterio de Poblet, cartuja de Miraflores,
Museo Municipal de Poblet, Palacio episcopal de
Jaca, Museo de Zamora y Universidad de Sevilla. |
|
|
|
|