| Según las
Sagradas Escrituras
debemos orar si cesar:
·
"(Jesús) les decía una parábola para inculcarles
que era preciso orar siempre sin desfallecer"
-Lucas 18:1
·
San Pablo
enseña a vivir
"perseverantes en la oración" -Romanos 12:12
·
La Iglesia
siempre ha enseñado la importancia de la oración continua. Los
Hechos de los Apóstoles presenta el testimonio de los primeros
cristianos: "Todos
ellos perseveraban en la oración" -Hechos 1:14
El oficio
divino es la forma oficial de implementar en la vida diaria la
"oración continua" de manera que se mantenga una perpetua
comunión con Dios. El oficio, siendo oración hecha como Cuerpo
de Cristo, es la misma respiración de la Iglesia y expresión de
la vida cristiana que es unión con Dios.
Las
horas del oficio divino:
Estas horas se llaman "horas canónicas".
Recuerde que no es necesario para los laicos rezarlas todas para
participar de esta oración. Pueden reducir el oficio a
estas dos horas: Los Laudes antes de ir a trabajar y las
Vísperas al terminar los trabajos.
·
Maitines (la oración de la mañana)
también llamadas (matutinae
laudes o alabanzas matutinas). El nombre es del
latín
matutinus. La primera
de las horas canónicas. Antiguamente se cantaban los maitines
durante las primeras horas del día, poco después de la media
noche
·
Laudes, que significa "alabanzas".
Es, con las vísperas, una de las horas principales. Consiste de
un himno, dos salmos, un cántico del Antiguo o del Nuevo
Testamento, una lectura corta de la Biblia, el Benedictus,
responsorios, intercesiones, el Padrenuestro y una oración
conclusiva.
·
"horas menores"
Prima: primera hora después de
salir el sol, aprox. 6AM
Tercia: tercera hora después de salir el
sol, aprox. 8AM
Sexta: sexta hora, aprox. 11AM
Nona:
novena hora, aprox. 2PM
·
Vísperas:
(viene de "vesper":
tarde). Es el oficio de la tarde. Consiste de un himno, dos
salmos, un cántico del Antiguo o del Nuevo Testamento, una
lectura corta de la Biblia, el Magnificat de la Santísima
Virgen, responsorios, intercesiones, el Padrenuestro y una
oración conclusiva.
·
Completas:
oraciones
del oficio divino al acostarse.
·
En los
monasterios suelen cerrar el oficio las antífonas de la
Santísima Virgen María, costumbre que parte del siglo XIII
·
También se
reza diariamente el
Oficio de las lecturas
que consiste en tres salmos y de dos lecturas,
una de la Biblia y la otra de otra fuente, generalmente de los
Padres, de los santos o de un documento de la Iglesia.
Historia
Durante
la Edad Media el Oficio Divino se organizó partiendo
principalmente de los monasterios benedictinos. En su regla,
San Benito recomienda insistentemente a sus
monjes que durante sus viajes no dejen pasar las horas de la
oración. Debían rezar cada semana el salterio íntegro (los 150
salmos).
Para
rezar algunas horas, las "horas menores", no era obligación acudir a la
iglesia, sino que, al escuchar la trompeta o campana, los
monjes, interrumpiendo sus ocupaciones se ponían a orar en el
lugar que se encontraban (como hacen los musulmanes). Para las
"horas mayores",
(maitines, laudes, vísperas), toda la comunidad
se reunía en la iglesia.
A partir
del siglo XII, por la influencia de los frailes menores (Franciscanos),
que viajaban con frecuencia, se promulgó un libro abreviado
(breviario)
ya que era imposible llevar los numerosos volúmenes que se
requieren en el monasterio.
La actual
forma del Oficio Divino fue promulgada por el Papa Paulo VI en
1970 en la constitución apostólica Laudis Canticum. Los
textos y los arreglos de la liturgia de las horas fueron
revisados de acuerdo a las directrices del Concilio Vaticano
Segundo (Constitución sobre la Liturgia, IV, 83-101).
Organización del Oficio Divino
Como
aparece en el Breviario, el oficio está dividido en:
·
El Propio
del Tiempo, con lecturas bíblicas y homilías.
·
Solemnidades
del Señor
·
El Ordinario
(el orden regular cuando no hay una fiesta señalada)
·
El Salterio
(salmos para las diferentes horas) que sigue un ciclo de cuatro
semanas.
·
El Propio de
los Santos, con secuencia de fiestas
·
Oficios
Comunes, para las Misas votivas
·
El Oficio de
los Muertos.
·
Un
suplemento contiene cánticos y lecturas de la Palabra para las
vigilias, pequeñas oraciones de intercesión,
e índices detallados.
La revisión del Breviario desde el Concilio Vaticano Segundo
prescribe:
Oficio de las Lecturas, Oración de
Laudes
(mañana), Oración del
Día (optar por una de las menores), Oración de
Vísperas
(Atardecer) y
Completas
(Oración de la Noche). Estas incluyen las antífonas apropiadas,
así como las oraciones, salmos, cánticos, himnos, y responsorios
que aparecen en el breviario.
Para todo
el clero, religiosos y
religiosas, el Oficio Divino continúa siendo
obligación formal. Su primer cometido es orar por el pueblo y en
nombre del pueblo que se les ha encomendado. Lo ideal es que el
clero rece con su pueblo en cuanto sea posible
Aunque no
es obligación para los
laicos, La Iglesia recomienda a todos los fieles
que recen el Oficio Divino. San Pío X, en 1903 exhortó
encarecidamente al pueblo cristiano a participar en el Oficio
Divino. El Concilio
Vaticano II confirmó esta recomendación que
aparece también en el
Catecismo de la Iglesia Católica:
#1196 Los fieles que celebran la Liturgia de las Horas se
unen a Cristo, nuestro Sumo Sacerdote, por la oración de los
salmos, la meditación de la Palabra de Dios, de los cánticos y
de las bendiciones, a fin de ser asociados a su oración
incesante y universal que da gloria al Padre e implora el don
del Espíritu Santo sobre el mundo entero.
Aparece
también en la actual ley canónica:
"Se invita encarecidamente también a los demás fieles a que,
según las circunstancias, participen en la Liturgia de las
Horas, puesto que es acción de la Iglesia." -Canon 1174 § 2.
Lamentablemente, poco se ha implementado.
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