Primer Día
Lectura bíblica:
"Este fue el origen de Jesucristo: María, su madre, estaba comprometida
con José y, cuando todavía no habían vivido juntos. concibió un hijo por
obra del Espíritu Santo José, su esposo, que era un hombre justo y no
quería denunciarla públicamente, resolvió abandonarla en secreto " (Mt.
1. 18 - 19)
Reflexión:
Los cristianos creemos que la salvación nos viene por Jesucristo; el
centro de nuestra fe es el misterio de la Encarnación en el que se
manifiesta el Inmenso amor que Dios nos tiene. "iTanto amó Dios al mundo
que envió a su Hijo único para que tuviéramos Vida por medio de él!" (Jn
4. 9) Jesucristo es el único Hijo de Dios y el único Hijo de María; es
el fruto bendito del vientre de una mujer fecundada misteriosamente por
obra y gracia del Espíritu Santo. San José no es el padre de Jesús, es
el esposo de María, permanece en el límite del misterio. Es el hombre
elegido por el Creador para hacer las veces de padre de aquel que es
desde toda la eternidad el Hijo único de Dios. Los evangelios siempre
nos lo presentan como un hombre justo, silencioso, obediente a Dios,
laborioso, prudente y fiel. Desde muy antiguo los cristianos se confían
en sus dificultades al Justo José, para que cuide de ellos, como cuidó
del Hijo de Dios y de María, su esposa.
Oración:
A vos recurrimos en nuestra tribulación, bienaventurado José, y después
de haber implorado el auxilio de tu santísima Esposa, solicitamos
también confiadamente tu patrocinio, Intercede por nosotros ante aquel
que se confío a tus cuidados, Jesucristo, nuestro Señor, que vive y rema
por los siglos de los siglos. Amén.
Segundo Día
Lectura bíblica:
"Mientras José pensaba en esto (abandonar en secreto a María), el ángel
del Señor se le apareció en sueños y le Dijo: ´José, hijo de David, no
temas recibir a María, tu esposa porque lo que ha sido engendrado en
ella proviene del Espíritu Santo Ella dará a luz un hijo, a quien
pondrás el nombre de Jesús, porque él salvará a su Pueblo de todos sus
pecados´." (Mt 1, 20-21)
Reflexión:
El bueno de José se encuentra en la encrucijada. No puede dudar de la
honestidad de María, su prometida!; pero, al mismo tiempo, no cree que
deba asumir una paternidad que no le corresponde. Como hombre piadoso y
justo se pone en presencia de DIOS y le reza con el salmista. "Señor,
escucha mis palabras, atiende a mis gemidos, oye mi clamor, mi Rey y mi
Dios, porque te estoy suplicando. Señor, de madrugada ya escuchas mi
voz. y espero tu respuesta" (Salmo 5, 2-4). "Respóndeme cuando te
invoco, Dios, mi defensor, tú, que en la angustia me diste un desahogo,
ten piedad de mí y escucha mi oración. Me acuesto en paz y enseguida me
duermo, porque sólo tú, Señor, aseguras mi descanso."(Salmo 4, 2 9 )
"Invoco al Señor en alta voz, y él me
responde desde su Morada Yo me acuesto y me duermo, y me despierto
tranquilo porque el Señor me sostiene " (Salmo 3, 5- 6)
La respuesta de Dios no tarda en
llegar. ¡no hay que temer! ¡quien cuida de las flores silvestres y de
los pajaritos del cielo es nuestro Padre! El hombre de fe, a pesar de
las contrariedades de la vida, obrando bien, descansa tranquilo y se
despierta sereno. Oración: Bienaventurado San José, por el afecto que te
unió a la Virgen Inmaculada, Madre de DIOS; por el amor paternal que
profesaste al niño Jesús, te suplicamos que vuelvas benigno los ojos a
la herencia que Jesucristo conquistó con su sangre, y que nos socorras
en nuestras necesidades. Amén.
Tercer Día
Lectura bíblica:
"Al despertar, José hizo lo que el ángel del Señor le había ordenado,
llevó a María a su casa, y sin que hubieran hecho vida en común, ella
dio a luz un hijo, y él le puso el nombre de Jesús " (Mt 1, 24 - 25).
Reflexión:
En el lenguaje de la Biblia poner el nombre a algo significa hacerse
cargo de eso. En el libro del Génesis vemos a Adán poniendo nombre a
todos los animales creados por Dios. Si José le pone nombre al Hijo de
Dios hecho hombre significa que se hace cargo de él, que lo cuidará y lo
gobernará como si fuera suyo. Un ministerio delicado el de san José,
hacerse cargo de Dios, cuidar del Hijo de Dios, responder por él.
También nosotros estamos llamados a compartir este ministerio y a ser,
en cierta medida, "padres adoptivos" de Jesús. El mismo Jesús nos lo
indicó cuando, tomando a un niño, dijo "el que recibe en mi nombre a un
niño como este, me recibe a mí" (Mt. 18. 5) y "les aseguro que todo lo
que hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo"
(Mt 25, 40)
Oración:
Protege, prudentísimo custodio de la Sagrada Familia, al linaje escogido
por Jesucristo, tu que fuiste el protector de nuestra Cabeza, cuida de
nosotros que somos sus pobres miembros y que, como Iglesia, debemos ser
sacramento de unidad y salvación para todos los hombres. Amén.
Cuarto Día
Lectura bíblica:
"En aquella época apareció un decreto del emperador Augusto, ordenando
que se realizara un censo en todo el mundo. Este primer censo tuvo lugar
cuando Quirino gobernaba la Siria. Y cada uno iba a inscribirse a su
ciudad de origen; José, que pertenecía a la familia de David, salió de
Nazaret, ciudad de Galilea, y se dirigió a Belén de Judea, la ciudad de
David, para inscribirse con María, su esposa, que estaba embarazada.
Mientras se encontraban en Belén, le llegó el tiempo de ser madre, y
María dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo
acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en la posada."
(Lc. 2, 1 - 7)
Reflexión:
La vida del hombre está llena de contratiempos Pero el dolor y las
dificultades pueden recibirse como castigo o como misericordia. Los
cristianos no creemos en el "destino" como algo que nos viene impuesto y
que no nos queda más remedio que aceptar con resignación. Vamos haciendo
nuestra propia historia, construimos nuestro futuro nosotros mismos,
condicionados -pero no determinados- por las circunstancias, haciendo
uso de nuestra libertad José pudo experimentar "que Dios dispone todas
las cosas para el bien de los que lo aman, de aquellos que él llamó
según sus designios" (Rom 8, 28) y no cayó en la tentación del
"facilismo", esperando que Dios resolverá sus problemas, o desconfiando
de él en los momentos de angustia. El cristiano maduro es el que
descubre que un Dios que es Padre no se contenta con tener hilos siempre
dependientes, sino que desea que sean partícipes responsables de su
propia vida convirtiéndose también ellos en padres. Un verdadero Padre,
como es Dios, no engendra hijos, sino futuros padres.
Oración:
Presérvanos, Padre amantísimo, de todo contagio de error y corrupción;
de tal modo que libres de engaños y ataduras, vivamos siempre
descubriendo y cumpliendo la voluntad de Dios, que vive y rema por los
siglos de los siglos. Amén.
Quinto Día
Lectura bíblica:
"Su padre y su madre estaban admirados por lo que oían decir de Jesús.
Simeón, después de bendecirlos, dijo a María, la madre "Este niño será
causa de caída y de elevación para muchos en Israel: será signo de
contradicción. y a ti misma una espada te atravesará el corazón. Después
de cumplir todo lo que ordenaba la Ley del Señor, volvieron a su ciudad
de Nazaret, en Galilea; el niño iba creciendo y se fortalecía, lleno de
sabiduría, y la gracia de Dios estaba con él." (Lc. 2, 33 35 39-40).
Reflexión:
San José ha sido proclamado Patrono de la Iglesia Universal, el cuerpo
místico de Cristo, ya que es lógico que cuide del resto del cuerpo quien
tan bien cuidó de su Cabeza El hacerse cargo de Jesús y de su madre
bendita, le significó a José un sinnúmero de inconvenientes. Lo mismo
sucede con quienes se toman en serio el Evangelio y tratan de amoldar la
propia vida a su enseñanza Muchas veces la religión es sólo un barniz
que cubre superficialmente nuestras vidas, y aunque tenemos apariencia
de cristianos, vivimos con una escala de valores distinta a la propuesta
por Jesús. Vivir el Evangelio es aceptar convertirse en un pez que
nadará muchas veces no sólo contra corriente, sino también contra
cardumen. A quien desee una vida fácil y sin compromisos no debemos
recomendarle ser cristiano; porque nosotros pensamos que "el que dice
´amo a Dios´, y no ama a su hermano, es un mentiroso ¿Cómo puede amar a
Dios, a quien no ve, el que no ama a su hermano, a quien ve?" (1 Jn. 4,
20).
Oración:
Senos propicio y asístenos desde el Cielo, poderosísimo protector
nuestro, en el combate que, al presente, libramos contra el poder de las
tinieblas, pues con nuestras pobres fuerzas, avanzamos muy lentamente y
caemos a cada paso Consíguenos con tu intercesión la gracia de
Jesucristo, que con el Padre y el Espíritu vive y rema eternamente.
Amén.
Sexto Día
Lectura bíblica:
"Después de la partida de los magos, el ángel del Señor, se apareció en
sueños a José y le dijo. ´Levántate, toma al niño y a su madre, huye a
Egipto y permanece allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a
buscar al niño para matarlo. "José se levantó, tomó de noche al niño y a
su madre, y se fue a Egipto. Allí permaneció hasta la muerte de
Herodes." (Mt. 2, 13-15).
Reflexión:
Pocas son las veces que aparece la figura de José en los Evangelios y,
cuando no aparece durmiendo (ya que el ángel de Dios le hablaba en
sueños), lo vemos andando Es un perpetuo peregrino. También nosotros
estamos llamados a hacer nuestro camino desprendiéndonos continuamente
de las cosas o las ideas que nos dan seguridad, pero nos atan y
paralizan. Quienes piensan que "todo tiempo pasado fue mejor" se acercan
al futuro con pesimismo y depresión Quienes optan por encontrarse con
Dios sólo en el templo, se privan de experimentarlo VIVO y activo en la
vida cotidiana. José no temió ir a Egipto, un lugar distinto. con otra
lengua, otras costumbres y otra religión!, porque confió en Dios y
agudizó sus talentos José se nos muestra como un hombre que sabe
combinar la fe con la prudencia, Él es un modelo para quienes intentan
vivir "astutos como serpientes y sencillos como palomas" (Mt 10, 16).
Oración:
Glorioso patriarca San José, del mismo modo que en otra ocasión libraste
del peligro de la muerte al niño Jesús, protégenos en las adversidades
de la vida y no permitas nos alejemos de Dios, la fuente inagotable de
Vida plena. Amén.
Séptimo Día
Lectura bíblica:
"Cuando murió Herodes el ángel del Señor se apareció en sueños a José,
que estaba en Egipto, y le dijo ´Levántate, toma al niño y a su madre y
regresa a la tierra de Israel, porque han muerto los que atentaban
contra la vida del niño ´. José se levantó, tomó al niño y a su madre, y
entró en la tierra de Israel. Pero al saber que Arquelao reinaba en
Judea, en lugar de su padre Herodes, tuvo miedo de ir allí y, advertido
en sueños, se retiró a la región de Galilea, donde se estableció en una
ciudad llamada Nazaret (Mt 2, 19-23).
Reflexión:
Los caminos de Dios no siempre coinciden con los nuestros Leer e
Interpretar correctamente los signos de los tiempos, que nos advierten
sobre la voluntad de DIOS, no es tarea sencilla y muchas veces nos
engañamos atribuyendo a DIOS deseos que seguramente él no tiene. Tomarse
un tiempo para hacer silencio profundo, dejar a Dios la oportunidad de
manifestarnos sus designios, ser capaces de ir contra nuestra propia
voluntad. Son trabajos que no siempre quienes nos consideramos hombres
religiosos nos tomamos Incluso, muchas veces, imponemos a los demás
nuestros propios caprichos disfrazados de "voluntad de Dios",
depositando sobre hombros ajenos cargas pesadas que nosotros ni siquiera
tocamos con un dedo La verdadera obediencia. que nada tiene que ver con
el servilismo y la obsecuencia, no es moneda corriente. Obedecer a Dios
es ser capaz, como José, como Abraham, de salir de nuestra "tierra" para
ir a un lugar desconocido; de dejar de lado nuestros criterios y
comodidades para ponernos al servicio de otros. Porque, como dilo san
Juan de la Cruz, "para venir a lo que no eres, has de ir por donde no
eres"
Oración:
Bienaventurado patriarca San José, defiende ahora a la Santa Iglesia de
DIOS contra las asechanzas del enemigo y contra toda adversidad, de modo
que sea para muchos el lugar del encuentro gozoso con DIOS y con los
hermanos Amén.
Octavo Día
Lectura bíblica:
"Los padres de Jesús Iban todos los años a Jerusalén en la fiesta de la
Pascua. Cuando el niño cumplió doce años, subieron como de costumbre, y
acabada la fiesta, María y José regresaron, pero Jesús permaneció en
Jerusalén sin que ellos se dieran cuenta. Creyendo que estaba en la
caravana, caminaron todo un día y después comenzaron a buscarlo entre
los parientes y conocidos. Como no lo encontraron, volvieron a Jerusalén
en busca de él Al tercer día, lo hallaron en el Templo en medio de los
doctores de la Ley, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Y todos los
que lo oían estaban asombrados de su inteligencia y sus respuestas Al
verlo, sus padres quedaron maravillados y su madre le dijo. ´Hijo mío,
¿por qué nos has hecho esto? Piensa que tu padre y yo te buscábamos
angustiados´. Jesús les respondió. ´ ¿Por qué me buscaban? ¿No sabían
que yo debo ocuparme de los asuntos, de mi Padre?´ Ellos no entendieron
lo que les decía. El regresó con sus padres a Nazaret y vivía sujeto a
ellos Su madre conservaba estas cosas en su corazón Jesús iba creciendo
en sabiduría, en estatura y en gracia delante de Dios y de los hombres."
(Lc. 2, 41-52).
Reflexión:
Ser padre es todo un arte. Hay que aprender a respetar a los hijos, hay
que ser capaces de dejarlos andar su propio camino Dios es paciente.
rico en misericordia y nos ofrece continuamente su gracia para que
vayamos escribiendo paso a paso nuestra historia Él es el modelo por
excelencia de Padre y nos enseña que debemos acompañar a nuestros hijos
en su itinerario personal, aceptando sus tiempos, limitaciones, libertad
y peculiaridad "Dios quiere que todos los hombres se salven y lleguen al
conocimiento de la verdad" (1 Tlm. 2, 4), no obstante no se impone La
revelación es una proposición amorosa, un camino de Dios que llega al
hombre para dialogar con él en un lenguaje que pueda entender; pero que
respeta tanto al hombre que éste debe dar su consentimiento para que el
diálogo sea posible. José aprendió de la pedagogía divina y la aplicó en
la educación y el cuidado de Jesús, por eso lo respeta, lo acompaña, lo
escucha y, aunque no siempre comprende, se admira de la acción de Dios
en él.
Oración:
San José, ampara a cada uno de nosotros con tu perpetuo patrocinio, a
fin de que, siguiendo tus ejemplos y sostenidos por tus auxilios,
podamos vivir santamente, morir piadosamente y obtener la felicidad del
Cielo Amén.
Noveno Día
Lectura bíblica:
"Cuando comenzó su ministerio, Jesús tenía unos treinta años y se
consideraba hijo de José. Todos daban testimonio a favor de él y estaban
llenos de admiración por las palabras de gracia que salían de su boca Y
decían. ¿No es este el hijo de José? "(Lc. 3. 23 y 4, 22)
Reflexión:
La figura de José siempre aparece en los Evangelios como en un segundo
plano si se le indica que haga algo, siempre es en orden al bien de
Jesús o de su madre bendita. José no sólo es el varón justo, es el
hombre del silencio, de la humildad, del trabajo constante, del último
puesto. La grandeza de nuestro santo se funda en la gracia de Dios y en
su vida oculta; en haber hecho con un amor extraordinario las cosas más
comunes Jesús tuvo vida pública, ejerció un ministerio a la vista de
todos, José, en cambio, sólo tuvo vida privada y un ministerio de
servicio callado y oculto. El es modelo acabado del cristiano que busca
desaparecer para que sólo resplandezca. Jesús, que busca los últimos
puestos para estar al servicio de los demás, procurando siempre el bien
común.
Oración:
Dios todopoderoso, que, en los albores del nuevo Testamento,
encomendaste a San José los misterios de nuestra salvación, haz que
ahora tu iglesia, sostenida por la intercesión del esposo de María,
lleve a su pleno cumplimiento la obra de la salvación de los hombres Por
nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo. Amén.
Oración
Conclusión
Luego de un momento de profundo silencio, se dicen con calma un Padre
nuestro, tres Gloria al Padre y la oración final.
San José, patrono de la Iglesia tú que junto al Verbo encarnado,
trabajaste todos los días para ganar el pan, del que sacabas fuerzas
para vivir y fatigarte. Tú que has probado la ansiedad de la mañana, la
amargura de la pobreza, la precaria condición del trabajador Tú que
irradias el ejemplo de tu figura, humilde ante los hombres pero
grandísima a los ojos de Dios mas la Inmensa familia que se te ha
confiado. Bendice a la Iglesia, ayúdala a seguir cada vez más fielmente
el camino del Evangelio, protege a los trabajadores en su áspera lucha
cotidiana apartándolos del desaliento, de las reivindicaciones
negativas, así como de las sugestiones del hedonismo; ruega por los
pobres que continúan en la tierra la pobreza de Cristo, despertando
hacia ellos la continua ayuda de sus hermanos más dotados, y guárdanos
la paz del mundo, esa paz que sólo puede garantizar el desarrollo de los
pueblos y el pleno cumplimiento de las esperanzas humanas para bien de
la humanidad, para facilitar la misión de la Iglesia, para gloria de la
Santísima Trinidad. Amén.