La Palabra de Dios
"El Espíritu del Señor está
sobre mí. Él me ha ungido para traer Buenas Nuevas a los
pobres." - Lc 4,18
Publiqué tu salvación en la reunión solemne." - Sal 40, 10-11
"La lengua del justo es planta fina….Los labios del justo
procuran el alimento para muchos" - Pro 10, 20-21
El salva y libra, obra señales y milagros en los cielos y en la
tierra." - Dn 6,28
Oración propia de la Novena
San Antonio, glorioso por la fama de tus milagros, obténme de la
Misericordia de Dios esta gracia que deseo (Mencione el favor
que pide). Como tú eres tan bondadoso con los pobres pecadores,
no mires mi falta de virtud antes bien considera la Gloria de
Dios que será una vez más ensalzada por ti al concederme la
petición que yo ahora encarecidamente hago. Glorioso San Antonio
de los milagros, padre de los pobres y consuelo de los
afligidos, te pido ayuda. Has venido a mi auxilio con tan amable
solicitud y me has aliviado tan generosamente que me siento
agradecido de corazón. Acepta esta ofrenda de mi devoción y
amor. Renuevo la seria promesa de vivir siempre amando a Dios y
al prójimo. Continua defendiéndote benignamente con tu
protección y obténme la gracia de poder un día entrar el el
Reino de los Cielos, donde cantaré enteramente las misericordias
del Señor. Amen.
Letanía de San Antonio
(como devoción privada)
Señor ten piedad.
Cristo ten piedad.
Señor ten piedad.
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.
Santa María, ruega por nosotros.
San Francisco, San Antonio de Padua
gloria de la orden de frailes menores,
Mártir en el deseo de morir por Cristo,
Columna de la Iglesia,
Digno sacerdote de Dios,
Predicador apostólico,
Maestro de la verdad,
Vencedor de herejes,
Terror de los demonios,
Consuelo de los afligidos,
Auxilio de los necesitados,
Guía de los extraviados,
Restaurador de las cosas perdidas,
Intercesor escogido,
Constante obrador de milagros,
Sé propicio, perdónanos, Señor,
Sé propicio, escúchanos, Señor,
De todo mal, líbranos, Señor,
De todo pecado, De todo peligro de alma y cuerpo,
De los lazos del demonio, De la peste, hambre y guerra,
De la muerte eterna,
Por los méritos de San Antonio,
Por su celo en la conversión de los pecadores,
Por su deseo de la corona del martirio,
Por sus fatigas y trabajos,
Por su predicación y doctrina,
Por sus lagrimas de penitencia,
Por su paciencia y humildad,
Por su gloriosa muerte,
Por sus numerosos prodigios,
En el día del juicio, Nosotros pecadores, te rogamos, óyenos,
Que nos guíes por caminos de verdadera penitencia,
Que nos concedas paciencia en los sufrimientos,
Que nos asistas en las necesidades,
Que oigas nuestras oraciones y peticiones,
Que enciendas en nosotros el fuego de tu amor,
Que nos concedas la protección y la intercesión de San Antonio,
Hijo de Dios, Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo,
perdónanos, Señor.
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, escúchanos,
Señor Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, ten
piedad de nosotros
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.
V. Ruega por nosotros oh
bienaventurado San Antonio, R. Para que seamos dignos de las
promesas de Cristo.
Oremos:
Dios todopoderoso y eterno!, Glorificaste a tu fiel confesor
Antonio con el don constante de hacer milagros. Concédenos que
cuanto pedimos confiadamente por sus méritos estemos ciertos de
recibirlo por su intercesión. Te lo pedimos en nombre de Jesús,
el Señor. R. Amen